Retratos del Amazonas

Estados de Amazonas y de Pará, Brasil, 2019


La Amazonía es un lugar complejo. Desde lejos, desde Europa, solemos pensar el Amazonas como una selva virgen, un territorio inmensamente verde e impenetrable o un campo rico en recursos de explotación. Cuando pensamos en sus habitantes, imaginamos comunidades indígenas aisladas, quizás visualizamos jaguares y monos también. A veces, por efecto de los medios y el fotoperiodismo tradicional, también pensamos en grandes titulares: deforestación, catástrofes, madereros ilegales, garimpeiros (buscadores de oro ilegal), luchas indígenas. Y algunos más enterados, conocen un poco más de su colonización y sus agentes: misioneros de diferentes religiones, exploradores aventureros, intereses de diferentes naciones y compañias en sus recursos, la fiebre del caucho, la migración interna y trasfronteriza para proyectos extremos como la carretera Transamazónica. Tal vez recordemos que también hay biólogos, chamanes y turistas.

Pero la Amazonía es mucho más que eso. Ocupa más de 7 millones de kilómetros cuadrados (Europa entera ocupa 10 km2). La atraviesa el río más caudaloso del mundo, alimentado a su vez por miles de ríos en cuyos márgenes hay pueblos, iglesias, comunidades, puertos y asentamientos humanos. Y esta habitada por gente común y corriente, que hace sus vidas en conjunto con la naturaleza, como una más de sus habitantes. Porque como sostiene la activista indígena Txai Suruí, “nos entendemos como seres naturalezas”. Y es así que se vive en el Amazonas, como uno más entre muchos otros seres.

Este trabajo busca acercar al público europeo un poco de la cotidianidad de la selva amazónica y sus habitantes. ¿Por qué sabemos tan poco de ese inmenso continente? ¿Cómo se vive en el Amazonas? ¿Quiénes son sus habitantes? A diferencia de como solemos percibir la naturaleza como opuesta al la civilización humana, en la Amazonía la convivencia es la norma. A veces es conflictiva, y está en constante tensión, sobre todo con el cambio climático y la violencia constante a la que es sometida.

Pero la gente que allí vive está acostumbrada. Ha aprendido a ver el entorno como un espacio lleno de vida y cohabitarlo como parte de su existencia. Por sus ríos, que alimentan como raíces de un árbol al río principal, se trasladan las personas y se sucede la vida. El ser humano habita allí, entre el agua, el cielo, los animales, los insectos, los árboles y las plantas, viviendo de ellas y con ellas. Por eso, aquí exponemos tanto retratos humanos como “retratos” de la naturaleza, y los colocamos en el espacio, a veces inmensamente natural, a veces intervenido por el ser humano. Esperamos con ello reflejar una mínima parte de lo que este vasto territorio representa y contiene.

Localizaciones:
Sitio cercano a Nova Airao, AM
Parque Nacional do Jaú, AM
Barco de Manaus a Belém, río Amazonas
Floresta Nacional do Tapajos, PA
Comunidad Quilombola, PA